
Wingspan: Elegancia en cada pluma
¿Merece Wingspan todo el hype que ha generado? Analizamos sus mecánicas, componentes y por qué es el eurogame del año.
Puntuación Final
/ 10 puntos
El juego que nadie esperaba
Cuando Elizabeth Hargrave anunció que iba a diseñar un eurogame sobre pájaros, la comunidad reaccionó con curiosidad escéptica. ¿Aves? ¿En serio? Dos millones de copias después, la pregunta se responde sola.
Mecánica: la cadena de aves
El núcleo de Wingspan es su sistema de encadenamiento. Cada fila de tu tablero personal representa un hábitat: bosque, pradera, humedal. Cuando activas un hábitat, el pájaro que colocas activa en cascada a todos los anteriores en esa fila.
Al inicio tienes acciones potentes pero sencillas. Al final de la partida, con 15+ aves por hábitat, cada turno dispara una cadena de efectos que genera recursos, huevos, cartas y puntos de forma casi automática.
Es satisfacción mecánica en estado puro.
Los componentes: un museo en caja
Los huevos de resina son el detalle que más enamora. La bandeja de comedero tridimensional. Las cartas con ilustraciones de aves reales, con datos científicos en el dorso. Stonemaier se aseguró de que abrir la caja fuera ya una experiencia.
Puntos débiles
- Poca interacción directa entre jugadores
- La varianza de cartas iniciales puede desequilibrar partidas
- Los primeros turnos se sienten algo lentos
Veredicto
Wingspan es el juego perfecto para introducir a alguien al hobby sin abrumarle, y lo suficientemente profundo para que los jugadores experimentados disfruten optimizando motores.
¿El mejor eurogame para principiantes? Probablemente sí.
¿Estás de acuerdo con la puntuación?
Puntuación del blog: 8.7/10
Sé el primero en votar esta reseña