
Qwixx: seis dados, cuatro filas de colores y el roll and write donde tachar una casilla incorrecta bloquea todo lo que vendrá después
Análisis de Qwixx, el filler de dados donde cada turno puede tacharse o pasarse y cada decisión afecta a todos los jugadores a la vez
Puntuación Final
/ 10 puntos
La regla que lo define todo: solo hacia la derecha
Qwixx tiene una regla que parece inocente y que define todo el juego: en cada fila de colores, solo puedes tachar de izquierda a derecha. No puedes volver atrás. Esto significa que tachar el 7 en la fila roja cuando llegas con solo el 4 tachado suena bien en ese turno, pero cualquier 5 o 6 que salga después en los dados ya no te sirve para esa fila. La restricción no castiga la jugada concreta —castiga todas las jugadas que ya no podrás hacer.
Cómo funciona el sistema de dados y filas
El mecanismo central funciona así: en cada turno, el jugador activo lanza seis dados —dos blancos y uno de cada color— y puede tachar la suma de los dos blancos en cualquier fila, o la suma de un blanco más el dado de su color en esa fila específica. El resto de jugadores solo pueden tachar la opción de los dos blancos, o pasar. Si el jugador activo no tacha nada, apunta un penalizador. Cuando alguien tacha el último número de una fila o cuando se acumulan cuatro penalizadores entre todos, el juego termina y gana quien más puntos haya marcado.
La tensión acumulativa de cada fila
Lo que hace interesante a Qwixx no es la complejidad sino la tensión acumulativa. Cada fila funciona como una apuesta sobre qué números aparecerán con suficiente frecuencia para justificar esperarlos. El amarillo y el verde van de 2 a 12 en orden ascendente; el rojo y el azul van de 12 a 2 en orden descendente. Los extremos —el 2 y el 12— solo se pueden tachar si ya se tienen cinco casillas previas marcadas en esa fila, lo que añade un requisito de activación para cerrar con el máximo de puntos posible.
Por qué funciona con cualquier grupo
La simultaneidad es lo que mantiene el ritmo. No hay tiempo muerto entre turnos porque siempre hay algo que decidir cuando suenan los dados. Esto lo convierte en uno de los fillers mejor adaptados para jugar con personas que no tienen paciencia para esperar —y en una de las razones por las que ha aguantado más de una década en los mejores puestos de ventas de fillers en Europa.
Veredicto: Qwixx
Qwixx no profundiza más allá de lo que muestra. No tiene asimetría, no tiene interacción directa, no tiene narrativa. Es un puzzle de optimización individual que ocurre en paralelo con otros cuatro puzzles. Pero dentro de ese espacio acotado, la mecánica de restricción de orden hace lo que pocas reglas simples consiguen: que cada tachado se sienta como una pequeña decisión estratégica, no como una formalidad.
Si ya tienes Ganz Schon Clever en tu colección, Qwixx te dará menos —la sofisticación combinatoria de aquel lo supera en toda dimensión. Pero si buscas algo que se explique en dos minutos, quepa en un bolsillo y genere discusión entre los jugadores sobre si tachar ese 9 en rojo ahora o esperar, Qwixx sigue siendo una de las mejores respuestas disponibles.
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Puntuación del blog: 8/10
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