
Leviathan Wilds: escalar criaturas colosales como mecánica central y el cooperativo más original de 2025
Leviathan Wilds es un cooperativo de exploración donde los jugadores son escaladores que trepan por el cuerpo de criaturas gigantes vivas —los leviatanes— para recolectar recursos, descubrir sus secretos y completar objetivos mientras la criatura reacciona a su presencia con comportamientos emergentes
Puntuación Final
/ 10 puntos
Leviathan Wilds tiene una premisa que se puede explicar en una frase: eres un escalador que trepa por el cuerpo de una criatura gigante viva para recolectar materiales mientras la criatura reacciona a tu presencia. Esa premisa debería generar escepticismo —el riesgo de que la mecánica de escalada sobre un leviatán sea una metáfora visual de un dungeon crawler con otra estética es real. Leviathan Wilds evita esa trampa porque el leviatán no es un dungeon estático: es un sistema vivo que cambia entre turnos, que reacciona a dónde están los jugadores y que genera situaciones que ningún dungeon con mapa fijo puede producir.
Disponible en castellano con stock activo, fue el tercer juego más vendido en España durante diciembre de 2025.
El tablero como criatura viva
El tablero de Leviathan Wilds es el cuerpo del leviatán: un conjunto de losetas modulares que representan sus diferentes zonas anatómicas —flancos, dorso, cabeza, extremidades, cola. Cada zona tiene un tipo de terreno distinto —escamas, pelaje, plumas, carne viva— que determina qué recursos pueden recolectarse allí y qué nivel de dificultad tiene el movimiento entre esas casillas.
Al inicio de cada ronda, el leviatán activa una carta de su mazo de comportamiento. Esa carta puede hacer que la criatura se sacuda —moviendo a todos los escaladores en su flanco una casilla en una dirección—, que cierre una herida dejando de generar ciertos recursos en una zona, que despierte una región antes dormida con recursos nuevos, o que emita un pulso de energía que daña a los escaladores en una zona concreta. Esas reacciones no son el resultado de las acciones de los jugadores en sentido estricto —el leviatán se comporta según su mazo, no según un sistema de amenaza que escala con las acciones—, pero la posición de los jugadores en el cuerpo de la criatura cuando una carta se activa determina si esa reacción es una amenaza inmediata o una inconveniencia menor.
Esa interacción entre el comportamiento emergente del leviatán y la posición de los escaladores en su cuerpo es lo que distingue a Leviathan Wilds de los cooperativos con tablero fijo. El tablero no es el mismo al inicio de la ronda dos que al inicio de la ronda uno: la criatura ha reaccionado, algunas zonas han cambiado de estado y los recursos disponibles en cada región son distintos. Esa variabilidad interna —que el tablero cambie durante la partida por el comportamiento de la propia criatura— genera una experiencia de exploración genuina que los cooperativos con tablero estático no pueden replicar.
El movimiento y la recolección
Los escaladores se mueven por el cuerpo del leviatán gastando puntos de movimiento —determinados por las cartas de acción de la mano del jugador. El movimiento entre zonas de terreno distinto tiene costes variables: moverse por escamas cuesta menos que moverse por plumas, que cuesta menos que trepar por las extremidades. Esa variación de coste crea una topografía de movimiento que hace que la planificación de rutas sea una parte relevante de cada turno.
La recolección de recursos —materiales que se usan para completar los objetivos de misión— se ejecuta cuando un escalador está en una zona con el recurso correcto y gasta una acción de recolección. Cada material tiene un tipo vinculado a la zona anatómica donde se encuentra: los materiales de escama están en los flancos, los de nervio en las extremidades, los de energía en la cabeza. Recolectar el mix correcto de materiales para completar los objetivos de misión sin alejarse demasiado de las zonas de recolección cuando el leviatán activa sus comportamientos es el puzzle logístico central de cada partida.
La gestión de mano y las cartas de acción
Cada escalador tiene un mazo de cartas de acción que determina qué puede hacer en su turno. Las cartas de Leviathan Wilds tienen un perfil de acciones dual —la mayoría permite elegir entre dos opciones al jugarlas— y un efecto de sinergia con otros escaladores cuando se juegan en el mismo turno que cartas compatibles de compañeros.
Esa capa cooperativa en las cartas —que jugarlas de forma coordinada con los compañeros genera efectos adicionales— es el sistema de cooperación activa más logrado del juego. No es suficiente con que cada jugador optimice su turno de forma independiente: la sincronización entre las cartas jugadas por distintos escaladores en el mismo turno es la fuente de las acciones más potentes. Esa sincronización requiere comunicación entre los jugadores antes de cada ronda, lo que convierte las deliberaciones colectivas en una parte real del juego en lugar de una formalidad.
Para qué tipo de grupo
Para grupos cooperativos con experiencia en Pandemic, Spirit Island o Arkham Horror LCG que buscan un sistema con una premisa temática más original y una mecánica de tablero vivo que los referentes del género no ofrecen. La curva de aprendizaje de Leviathan Wilds es notablemente más baja que Spirit Island o Arkham Horror LCG: las reglas se explican en veinte minutos y la primera partida es jugable sin errores graves desde el principio.
Para grupos que valoran la narrativa emergente —la historia de cada partida que surge de las situaciones inesperadas que genera el comportamiento del leviatán— más que la optimización táctica de sistemas con muchas variables, Leviathan Wilds es la mejor compra del catálogo cooperativo de 2025. La experiencia de escalar una criatura viva y reaccionar a sus comportamientos es genuinamente distinta de cualquier otro cooperativo del catálogo, y esa diferencia es la razón por la que el juego ha generado el nivel de entusiasmo que justifica su posición en el top de ventas navideñas.
Lo que no funciona
El nivel de control sobre el resultado es menor que en los cooperativos de planificación más estricta como Spirit Island. El comportamiento del leviatán tiene un componente aleatorio —la carta que activa es la siguiente del mazo, sin anticipación— que puede generar situaciones donde la reacción de la criatura deshace en un turno lo que el grupo había construido durante dos. Para grupos que buscan cooperativos de optimización pura donde la victoria sea el resultado directo de las decisiones del grupo, esa aleatoriedad puede resultar frustrante.
La rejugabilidad a largo plazo con el mismo leviatán —el juego base incluye varios leviatanes con mazos de comportamiento distintos— puede tener un techo de exploración antes que los sistemas con más variabilidad en los objetivos. Una vez que el grupo ha visto todos los comportamientos del mazo de un leviatán, la sensación de criatura impredecible se reduce.
Veredicto de Leviathan Wilds
Leviathan Wilds es el cooperativo más original del catálogo de 2025. La premisa de escalar una criatura gigante viva no es una metáfora estética sobre un dungeon genérico: el leviatán es un sistema que cambia el estado del tablero cada ronda con comportamientos emergentes que ningún tablero estático puede generar. La coordinación entre escaladores a través de cartas de sinergia añade una capa cooperativa activa que va más allá de la planificación independiente. La aleatoriedad del comportamiento del leviatán y el techo de rejugabilidad con un único leviatán son sus fricciones reales. Para grupos cooperativos que buscan una experiencia de exploración genuinamente distinta de los referentes del género, es compra inmediata.
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Puntuación del blog: 8.2/10
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